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Fundación Pro Academia Nacional del Tango

Cuadro de Amigos de la
Academia Nacional del Tango

Auspician:

LEJOS DE BUENOS AIRES

DE CAMPO RASO… RICA COSECHA

Escribo esta nota en una tarde lluviosa, al compás de un tangazo que me lleva a recordar el plenario del 3 de diciembre de 2008, el penúltimo del año académico. Secundado por Osvaldo Firpo, preside Gabriel Soria, quien anuncia Lejos de Buenos Aires por Miguel Caló y Raúl Berón como tango ritual y marca dos importantes coincidencias con los tópicos de la sesión: el tema es alusivo a la conferencia del día y, segundo, señala, Caló incluyó en su orquesta (conocida como "de los compositores") a grandes creadores como Pontier, Federico, Maderna, e intérpretes colosales como Ariel Pedernera y "el Negro" Suárez Paz, uno de los convocados para las distinciones de honor de la fecha. Después de los aplausos que celebran el tango litúrgico, Soria enfoca a los homenajeados del día, tres miembros del Cuadro de la Generación Intermedia que pasan al Cuadro de Académicos de Honor: el mencionado Fernando Suárez Paz, Alcides Rossi y Víctor Lavallén. Los dos primeros agradecen con palabras sentidas. Víctor no pudo estar porque tocaba en La Plata, por lo que Rossi recibe el diploma en su nombre.

Toca el turno ahora para la primera conferencia de diciembre a cargo de Juan Carlos Suárez, quien acudió acompañado por su mujer Alicia. Soria los presenta, destacando su extraordinario amor por lo que hacen y cómo supieron vencer muchísimos obstáculos. Suárez responde, agradeciendo el "inmenso honor para todos los que estamos ligados tan fuertemente al Tango". El bailarín y docente inicia su presentación "De campo raso… rica cosecha", destacando tres grandes etapas en su vida: Buenos Aires, Nueva York y Houston, compartiendo el Tango con estudiantes y amigos en general también en otros lugares de EE. UU. como Dallas, Boston y San Francisco. De sus tiempos en Buenos Aires, rescata la época en que construía sus propios juguetes: barrilete, pelota de trapo, honda, lo importante de hacer algo de la nada. "El Tango es igual", dice, "tomaron una materia prima e hicieron algo hermoso". La ciudad tenía sabor a Tango, había bailes en todos los clubes. Él, de Mataderos, ella, de Versalles, buscaban a Pugliese, alternando con Troilo, D’Arienzo, etc. Mil y una anécdotas. La segunda etapa se abre en octubre del 66 en Nueva York, donde Alicia tenía un hermano. "Teníamos el deseo de emigrar, no por política ni por pesos, sino impulsados por la búsqueda de horizontes". Fue un volver a empezar: dos inviernos al hilo, el idioma, el frío, dos años para adaptarse. Fueron conociendo amigos argentinos y en los 70 empezaron a organizar bailes. La tercera etapa empieza en el 78, reaclimatándose en un nuevo lugar. No había dónde enseñar a bailar. Con paciencia, crearon reputación y se transformaron en pioneros de la difusión de nuestra cultura, de la historia del Tango. En 1994 abren Always Tango, su propia academia, por donde pasaron figuras que aparecen en los testimonios fotográficos que ilustran la presentación. El año siguiente, 1995, culmina en el 31 de octubre con un momento singularmente feliz: la Academia Nacional del Tango lo designa como académico correspondiente. Grandes aplausos. Terminada la conferencia, Gregorio Traub dice unas palabras sobre el paseo histórico por Barracas, que él organiza. Como broche de oro, Juan Carlos y Alicia se lucen bailando Taconeando y Mano brava.

El Ponja Malevo