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Hoy: Mangar
En la nota anterior, en la que nos ocupamos del término "mango", decíamos al finalizar: "¡Ah! si usted piensa que "mangar" viene de "mango", está totalmente equivocado". Hoy justificaremos tamaña aseveración.
En esa oportunidad señalábamos el origen portugués de "mango" y su significado de "peso, dinero". Sin un análisis mayor, poco cuesta suponer que, como de "mango" a "mangar" no hay más que un tranco de pollo lingüístico-fonético, el segundo es un derivado del primero. Sin embargo no es así.
"Mangar" no es una voz demasiado antigua en el lunfardo. No encontré registros en publicaciones pertenecientes al siglo XIX. Recién se lo descubre en 1915, en la obra de Luís C. Villamayor, "El Lenguaje del Bajo Fondo", publicado ese año, donde registra simplemente: "Mangar. Pedir". Asimismo lo empleó Felipe Fernández "Yacaré" en sus "Versos Rantifusos" que igualmente se publicaron en 1915 donde encontramos en su soneto "El Pechador":
"Macanea y la engrupe, bagre…gado / tigre viejo en la manga, la lancea / eterno cara-rota, la escabea / y lo cata de merlo al más pintado. "……" "Requecha pilchas rantas, se empaqueta / y ahí no más ¡salga pato o gallareta / cuenta su vida por mangar un pucho!"
En el tango también tuvo su pavoneo. Fue en 1928, cuando Manuel Romero y Enrique Delfino, para que lo estrene Sofía Bozán, en la temporada de 1928 del desaparecido "Teatro Sarmiento", compusieron "Aquel tapado de armiño".
"Y yo, con mil sacrificios, / te lo pude al fin comprar…/ Mangué amigos, vi usureros / y estuve un mes sin fumar…"
Ese mismo año, el Malevo Muñoz, en "La Crencha Engrasada" utiliza la voz en un poema lunfardesco mayor: "Cacho de Recuerdo": "Hoy todo se ha ido. Las grelas son grilas. / Los púas, froilanes que yiran de atrapa. / La merza, chitrulos, mangueros de gilas. / ¡Los guapos de pógru la copan de yapa!"
El significado, como siempre en estas notas, está claro. Gobello en su último diccionario, "El habla de Buenos Aires" en colaboración con Marcelo Oliveri, apunta: "Mangar. Pedir, solicitar".
Además, sostiene que se trata de un gitanismo. Sirvan para probarlo, estos versos en Caló, recopilados por George Borrow en su obra "The Zincalli. The Gipsies of Spain" y citados por Gobello en "Aproximación al lunfardo": "Manguela chaborí / Si estai en gracia de Undebel, / Que me salga asaquerarme, / Descanso a mi suncué.” Pide, niño / si estas en gracia de Dios, / que procure paz / y descanso a mi pobre corazón. "He mangado la paní, / No me la camelaron diñar. / He chalado a la Uliche / Y me he chibado a estilar.” He pedido agua, / no me la quisieron dar, / he ido a la calle / y me he puesto a robar. Luego no quedan dudas, es voz del Caló.
En la historia más remota de "mangar", el sánscrito asoma en sus raíces. Naturalmente ésto no debe extrañar, no hay que olvidar que el antiguo pueblo gitano tuvo su origen en el norte de la India. Luego su lengua, el romaní o rhomanés, al igual que el hindi y otras lenguas contemporáneas a éstas y naturales de la India, son dialectos emparentados con la lengua de los textos sagrados de la India, el sánscrito.
Gobello en "Etimologías", desarrolla el tema con amplitud y a él, resumidamente, nos remitimos. "Los verbos "mangar" y "manguelar", del gitano español –escribió Carlos Clavería- fueron explicados por M. L. Wagner, Notes linguistiques sur l’argot barcelonais, Barcelona, 1924, como procedentes del sanscrito, "marg" que originó la voz del hind, "mangua: exigir". La palabra es conocida en todos los dialectos gitanos con el significado de pedir, rogar, pedigüeñar, pordiosear, etc".
Como verá….nada que ver con "mango". Chau…. hasta la próxima.
Eduardo Rubén Bernal
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