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Lucho Erbin, nos hace llegar desde Pehuajó una de sus poesías, y nos comenta en qué basa su inspiración:
"El motivo de la letra fue porque la primera profesora de música de Osmar, fue profesora mía en el Colegio Nacional y el día que Maderna muere fue a darnos clases y sollozando nos dijo, murió Osmarsito y comentando sus virtudes en el piano decía: Osmarsito tenía un ángel para tocar."
"El niño y el Ángel"
Un ángel muy bello se vino del cielo deteniendo el vuelo aquí, en Pehuajó escuchando a un niño sentado a un teclado, y junto a ese niño aquí se quedó.
Osmar era el niño y ese ángel bueno, en sus dos manitos las alas plegó para que volaran sobre aquel teclado, Y mil melodías en su corazón.
El niño y el ángel no se separaron rieron y jugaron, el niño creció y el ángel fue el genio que a Osmar Maderna inspiró en su música que al piano volcó.
Sus primeros sueños en un viejo armonio junto con su Padre, Pehuajó escuchó después Vitaphone, su primera orquesta lo ilumina el ángel en su inspiración.
Junto a sus amigos, Roggero, Cipolla, Corti, Adolfo Rivas, Bs. As. Vio, el tango argentino vestirse de gala con las fantasías que el astro escribió.
Un día Dios lo llama a tocar al cielo, junto con el ángel que lo acompañó. Concierto en la luna y Lluvia de estrellas brilló el firmamento y allí se quedó.
Seguís en tu pueblo que nunca se olvida que un día recorriste sus calles, también con el mismo amor como se quiere a un hijo, te evocamos siempre con hondo querer.
Lucho Erbin
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