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A los 7 días del mes de julio del corriente, se reúnen en el Salón de los Angelitos Horacio Ferrer de la Academia Nacional del Tango, los académicos titulares, de honor, de los distintos cuadros académicos y público invitado, para celebrar la 7º sesión plenaria del corriente año. El señor presidente abre el acto y anuncia como tango ritual La bordona de Emilio Balcarce por Aníbal Troilo y su orquesta. El presidente Horacio Ferrer comienza diciendo que junto al vice presidente Gabriel Soria vienen de fundar por primera vez la Academia Colombiana del Tango. Durante su estadía asistieron a reuniones con la presencia de 50 coleccionistas, de encuentros con gente estudiosa y reuniones preparativas para la fundación en la Casa Gardeliana. Además Horacio informa que a principios de diciembre irán a Quito a fundar la Academia Ecuatoriana del Tango. A continuación se presenta el acto central de la reunión cuyo tema es recordar el 50 aniversario de la creación del tango La Bordona del maestro Emilio Balcarce. Recuerda un comentario de Roberto Grela sobre la obra que dijo que para él era el mejor de todos los tiempos y también el de Aníbal Troilo que pensaba que era el mejor de los últimos años.
Recordó Horacio la participación de Natalio Etchegaray, quien tendrá a su cargo el desarrollo del tema de la reunión. Comienza expresando el académico Etchegaray que califica el presente como el año Balcarce, por los muchísimos homenajes que le tributaron y por haber cumplido los 90 años. Lee un artículo que escribió en la revista Buenos Aires, Tango y lo demás donde expresa que La Bordona de Emilio Balcarce se transformó rápidamente en un clásico del tango. Esto fue en junio de 1978, es decir hace 30 años, a los 20 de la creación del tango.
En otro orden comenta que cuando ideó La bordona ya había compuesto para la orquesta Bien compadre y Si sos brujo, entre otras. Luego de hacer una reseña de lo que tuvo en cuenta para darle forma, pensando como podía expresar en el tango el ambiente campero, llega el momento de la entrega del manuscrito de su obra al maestro Aníbal Troilo, quien lo hace tocar al piano por Osvaldo Berlingheri en dos oportunidades, lo que bastó para que el gran músico la incorporase al repertorio de su orquesta, grabándolo para el sello Odeón. Se escucha dicha versión registrada el 6 de mayo de 1958. El cierre artístico fue ocupado por los integrantes del trío de guitarras Las Bordonas.
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